Corridas y fútbol.


El parlamento catalán prohibe las corridas de toros en la región y enseguida se desata la duda de si es una decisión separatista o de autonomía.

No creo que eliminando la tradición de las corridas de toros España sea menos España de lo que es ahora. La nostalgia sólo crea que las sociedades no avancen en su cauce natural y se impongan de forma arbitraria cosas que la mayoría de las personas rechazan, yendo en contra del verdadero folklore de los pueblos, que nace de la espontaneidad y la necesidad del Hombre de sentir afinidad por su cultura.

Las sociedades cambian de paradigma dependiendo de las necesidades que necesiten saciar en un momento y lugar determinados de la historia, no por esto son mejor o peores, sólo cambian.


Llevo solamente un año en este querido país abuela de mi América, y la mayoría de españoles que he encontrado y entablado amistad, están en contra de la barbarie y de muchas otras cosas que se atribuyen al cliché español. No por esto ellos sean menos españoles que otros, es sólo que sienten que la carnicería o para algunos el flamenco, no los representa como individuos y no se sienten identificados en una sociedad que mata por diversión. Sin embargo, crean otras formas de comunicarse y hacen arte nueva y música diferente, siempre español, sin la necesidad de que haya un toro o cante una sevillana.

Creo que es muy importante la cultura del toro en este país, y que trajo muchas cosas positivas a la literatura, a la pintura, a la escultura y a la música. Pero también creo que expiró. Lo mismo pienso del fabuloso Coliseo romano y las fiestas paganas donde se comía hasta vomitar. Me fascinan pero creo que hoy en día no somos sólo eso.
Hay que respetar las tradiciones pero también hay que saber hasta qué punto, porque hay una delgada línea en forzar los hechos porque "así han sido y así tienen que ser" y porque se quiere.

España no está rota. Es un país joven lleno de muchachos que quieren cambiar las cosas. El ejemplo fue la copa mundial, ganada por unos veinteañeros catalanes, vascos, andaluces, madrileños, etc., que jugaron en equipo y le devolvieron a todos la bandera. La limpiaron de toda la sangre del franquismo y la volvieron, con un fabuloso gol de Iniesta, el símbolo de los españoles y no de los fascistas nostálgicos.
Por eso soy tan optimista, a pesar de la crisis, de este país, porque en un año aquí me di cuenta que todavía es posible cambiar las cosas en mi país y mejorar las cosas en éste, que nunca es tarde si trabajamos en equipo y yendo a favor de nosotros mismos y no de nuestro propio ego.
Y que me perdone mi pasado italiano en Caracas, pero te abrazo España y te quiero un montón.

Giulio Vita
@elreytuqueque

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