La información en Internet.



Internet es la última de nuestras democracias. Produce maravilla y vértigo la cantidad de información libre a la que tenemos acceso todos los días, al igual que el tiempo de vida de una noticia y la veracidad de la misma.
Por supuesto que a todo debemos verlo en su justa medida y para que una democracia no se convierta en distopía tiene que ser aplicada con sentido común basado en valores éticos y morales.

Las redes sociales han puesto en otro nivel la capacidad de difundir el mensaje, pero en esta faena, el mensaje ha perdido calidad, y se explica claramente en el juego infantil del telefonito, donde lo que dice el primer emisor nunca llega claramente hacia el último.


Me he dado cuenta que el problema está en no revisar la fuente o, lo que es peor, no leer el mensaje completo. Experimentando twitter las últimas semanas, me he dado cuenta que es un instrumento de gran capacidad de cohesión aunque sólo superficialmente, y es importante lograr un entendimiento total de lo que sólo 140 caracteres te permiten difundir, por lo que empieza a crearse un propio método comunicativo, al igual que se hizo con la radio, la televisión o la prensa impresa, donde lo que se rescatará será el titular y no el meollo.

Casos como el de KONY 2012, en el que todos empezamos a compartir un video que proponía ideas como la intervención y el asesinato con pruebas, cuanto menos, dudosas, me hacen reflexionar sobre este tema a nivel global, o bien el documental Zeitgeist, con amarillismo y falsos históricos. 
En Venezuela esta semana se difundió un artículo del Ministerio de la Mujer, que hablaba del socialismo como una vía para dignificar a las mujeres, quizás mal redactado para estos tiempos, provocando la confusión y así en Facebook y en Twitter la gente compartió la idea de que “el Ministerio de la Mujer cree que las mujeres sólo sirven para cocinar, obedecer y limpiar”, todo lo contrario a la tesis del redactor. También es cierto que además del problema de la tecnología, particularmente en Venezuela hay una histeria política por buscar los fallos de aquel contrario a nuestras ideas, pero ese es otro tema.

El usuario de internet cada día que pasa tiene menos tiempo y quiere saber más, por lo que lee entre líneas, degusta a medias pero lo prueba todo. Esto me parece bueno y malo, solucionable, como siempre, por parte de nosotros mismos. Como emisores no podemos pretender usar el mismo lenguaje de la prensa ni permitirnos ambigüedades, y como receptores debemos buscar la fuente y leer más allá del titular para lograr que los códigos del lenguaje de las redes sociales puedan desarrollarse y así utilizar esa gran difusión rescatando el mensaje.

Estas fotos de Facebook emotivas donde aparece una nota al pie con una historia maravillosa que nos conecta fácilmente a la necesidad de compartirlo y declarar los valores que defendemos, me parecen peligrosas porque, al emisor ser irresponsable y usar datos falsos para ser difundido, el receptor se siente identificado con el sentimiento que representa, se traga la historia y confunde la emoción con la realidad. Me parecen buenos grupos que quieran “difundir la verdad” y sean subversivos, pero serían más efectivos y poderosos si no alteraran el mensaje porque, así haciendo, no son más que una mutación de lo que odiamos de los noticieros polarizados.

Esos tweets de gente que muere porque a un gracioso se le ocurre escribirlo y otros millones, sin confirmarlo, deciden difundirlo, hacen que la alternativa a los medios convencionales carezca de veracidad y no sea del todo segura. 
También es cierto que puede encontrarse información más inmediata en Twitter que en los portales de noticias y el hecho de que la gente participe activamente para informar es espectacular. Mas, sobre todo los comunicadores sociales, el usuario tiene que dejar un poco el espectáculo en el tema de la difusión y centrarse más en el mensaje, si queremos crear más confianza en las redes sociales.

Soy gran defensor de internet como todo lo que representa y no propongo censura sino cuidado en el mensaje que queremos difundir y menos pereza para no confundir y poder avanzar en las posibilidades positivas que podemos conseguir a través de él.

Giulio Vita

ACTUALIZACIÓN:
Debido a que muchas mujeres de Venezuela me han escrito en contra del artículo del Ministerio de Educación, les recuerdo que no es un punto de vista sino del mensaje de lo publicado por el Ministerio. La gráfica, mal hecha en cuanto a estructura, concluía con este texto que, portales de noticias como La Patilla o RCTV.net no se dignaron a leer:

"La visión esquemática de estas diferencias en las relaciones entre las identidades de género, han conllevado a relaciones basadas en poderes desiguales, con daño moral, físico, psíquico, económico, laboral, social a las mujeres"

POPULARES