La represión y la manipulación mediática.


Ha aparecido en las noticias de Venezuela la declaración de Daniel Andrés Rondón, el muchacho de 22 años que compartió en Facebook, el día después de las elecciones, una foto donde se podía ver cómo los militares venezolanos quemaban cajas llenas de votos. Esta foto fue tomada en el año 2010 y fue hecha pública por el Consejo Nacional Electoral pues esas cajas contenían los votos de las elecciones de la Asamblea y, según permite la ley, fueron quemadas pues ya no eran necesarias. El delito de Rondón fue haber confundido, intencionalmente o no, las fechas de la quema, y, según las autoridades, crear zozobra en la población, haciendo pensar que los militares estaban quemando las cajas del proceso electoral de este domingo mientras la oposición pedía un reconteo de votos. No lo ayudó su éxito: la foto se volvió tan viral que pronto toda el delirio colectivo de quienes querían reconteo de votos arrastró a los mismos medios de comunicación, quienes, muy irresponsablemente, publicaron las fotos sin revisar la fuente.

He sido siempre muy contrario a la des-información en Venezuela y a la guerra mediática que canales como Globovisión (opositor) o VTV (chavista) hacen en la población, y estas imágenes desde que las vi la primera vez me hicieron sospechar y cuando me enteré de la verdad me molestó que, en un país como Venezuela, donde se consume muchísima tecnología y los medios de comunicación están parcializados, una verdadera insurrección ciudadana podría ocurrir a través de las redes sociales pero solamente podría pasar si se buscaran hechos ciertos en vez de jugar a lo mismo que ha hecho la televisión tantos años.

Sin embargo, no puedo aprobar esta agresión contra el derecho a la libertad de expresión, por lo menos no la puedo aprobar si seguimos con el teatro de que esto es una democracia, así como no apruebo las acciones que han tomado gobiernos como el de Rusia, de Estados Unidos y de los países árabes contra los usuarios de internet que les reman en contra. Para mí, el hecho de que este muchacho, aparezca declarando un texto que evidentemente está leyendo, con la voz quebrada y la mirada asustada, nos demuestra que se vive en un sistema con todas las cosas malas de una dictadura pero sin la organización de ésta, con todos los medios para reprimir pero sin ninguno para resolver nada. Este video es un documento para dar miedo, para crear zozobra, el mismo delito del que se culpa a Rondón.

Apoyo a las redes sociales y creo que se pueden también tumbar gobiernos por allí, así como apoyo a la prensa, pero en Venezuela se están utilizando sólo para manipular, de forma parcializada y muchas veces cayendo en el exceso de la ridiculez (como esas fotos con Capriles bendecido por Jesucristo). Hasta que los medios y aquí no sólo meto a los periodistas sino también a los humoristas, a los caricaturistas, a los locutores, a los presentadores de la televisión, hasta que todos ellos sigan parcializados y optando por la salida fácil, la de buscar lazos emocionales y no racionales, la guerra seguirá el mismo curso que lleva, en este "toma y dame" pero todo irresoluto.

Maduro empieza su gobierno con mal pie, con un país más dividido que el que tenía Chávez (que es ya decir mucho), y sobre todo con la certeza de que en tres semanas de campaña logró perder un millón de votos que tenía el chavismo asegurado, esto por su mala gestión ante la muerte del comandante, su discurso lleno de formas absurdas y poco contenido, y por preferir la represión al diálogo. 

No soy opositor pero una gran parte de los venezolanos están hartos de tantas promesas incumplidas, de tanta violencia y sobre todo de tanta mediocridad. Por ello hago un llamado a todos para luchar contra esa mediocridad, con cosas tan simples como confirmar la fuente, para no perder la credibilidad ni caer en el juego de ser una mitad y no un todo, de ver las cosas buenas que hizo el chavismo y analizar las cosas malas que hizo, de igual forma con la oposición, porque sólo las certezas pueden guiarnos. Hay que acabar también con la manipulación y la mediocridad en nosotros mismos. 

Rondón es uno de los casos más escandalosos del inicio de este gobierno y me duele que la gente esté más pendiente de ir o no a marchar si se los dice "el flaco" en vez de apoyar a este muchacho, darle fuerzas, y lo digo porque he estado preso en marchas y me he sentido solo, porque cuando caes, todo ese grupo bravo que hoy vemos en la calle, se va corriendo cobardemente, dejando atrás al que se quedó, así como vivimos nuestro día a día criollo, "quien pueda que se salve". Rondón seguramente votará por Maduro en unas posibles elecciones o no votará más porque ante las amenazas y probablemente los golpes que le dieron, la oposición no le dio nada para sentir fuerzas, todos están preocupados por la seguridad de Capriles pero ninguno por la seguridad de la colectividad y así, el movimiento caprilista se vuelve, como el chavista, aquel de un hombre, no el de un grupo.

Giulio Vita

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