#MissVzla2013



Durante la noche de ayer se celebró el Miss Venezuela, el certamen de belleza que desde hace más de medio siglo paraliza al país delante de los televisores de norte a sur. No es extraño que la manifestación se haya apoderado del tan deseado rating y, cómo no, de las redes sociales. Por supuesto que no es extraño que en uno de los países más violentos y machistas del mundo, lo más hablado no sea Alice Munro sino un evento misógino donde se muestra un modelo de mujer hecho por cirujanos y Osmel Sousa, gran gurú de la industria, que ha planteado e impuesto un modelo de mujer sumisa, tonta y sonriente.


La sociedad patriarcal en la que vivimos ha hecho esclavas a nuestras mujeres al punto de que son ellas las primeras sostenedoras del certamen y todos se excusan con "cualquiera es libre de hacer lo que quiera con su cuerpo", sin detenerse a pensar lo que significa libertad y cuánto podemos de verdad elegir en un país del Caribe lo que queremos. Está tan arraigado este antivalor que también los hombres que no se consideran machistas, lo defienden y lo promueven, sin pensar en el daño que provocan; tan arraigado que hemos confundido la farándula con la cultura, al punto de que también nuestros políticos se hacen eco con estas muestras de euforia colectiva.




Esta forma de violencia que se apoya de la televisión y la farándula, ejecuta todas las estrategias para corroer los valores de la sociedad. Por eso cuando la gente me habla de que éste gobierno nos ha destruido, les recuerdo que en todo caso ha acelerado el proceso porque lo que nos ha jodido es un sistema de capitalismo patriarcal, donde importa más la carne de tu cuerpo que tu materia gris.

Una niña puede querer ser bonita, así como un niño. Una niña puede querer ser admirada por todos. El problema es cuando el sistema educativo y social te dice todos los días que "ser bonita" es estar flaca y operarte los senos. Esto no lo digo como extremismo ni radical. He vivido en Venezuela y estudié Comunicación Social. La gran mayoría de mis compañeras no habían leído ni siquiera veinte libros en su vida y sin embargo conocían todos los talk-shows del momento y las telenovelas que estaban de moda, porque el Periodismo en mi país se ha deformado a "ser bello". 

Para ir a la universidad, toda la publicidad que te encuentras desde la autopista hasta los periódicos, sin importar lo que te vendan, aparece una mujer con un cuerpo hecho en cirugía, mostrando más de lo oportuno y siendo feliz.

Uno puede ser bello y arreglarse y también puede operarse lo que quiera, pero siempre y cuando esa decisión venga de un sistema de valores libre, y esto no es sólo culpa de la educación familiar como han dicho algunos sino de la educación social, cuyo problema es más grave y difícil de resolver.

No puedo entender cómo no les parece infernal ver mujeres de plástico sonriendo hasta la neurosis y respondiendo preguntas innecesarias con argumentos idiotas, y reírse al otro día buscando en YouTube lo que ha dicho nuestra Miss del momento; no entiendo cómo con tanta gente brillante que existe en el país, tenemos que estar detrás a un maniquí de hombre que nos quiere dictar cómo debe ser una mujer, en vez de preocuparnos por ser mejores periodistas, mejores químicos, mejores administradores, mejores profesionales. 

Sé que no es lo mejor pero me reconforta el hecho de que existe otro país en el país, otra realidad que no se rige por la farándula y quiere una mejor sociedad, hecha de luz en vez de estática; sigo escribiendo estas líneas de denuncia porque sé que mis ideas no están solas en la jungla y que las minorías no están siempre equivocadas.

Giulio Vita
@elreytuqueque


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