El #HangoutPolítico con @por_puesto



Los venezolanos Luis Carlos Díaz (@LuisCarlos) y Naky Soto (@Naky) han sido parte importante en el análisis político y social de la situación de Venezuela. Han creado un sistema de reflexión para las redes sociales llamado #HangoutPolítico en el que a través de YouTube y en directo hablan de lo ocurrido durante la semana permitiendo a los usuarios debatir y entender mejor la situación.

En un clima periodístico tan parcializado, lleno de censura y autocensura, las redes sociales se han vuelto indispensables para saber lo que ocurre pero también han caído en el peligro de la sobreinformación y la difusión del hecho noticioso sin verificar. A esto se le suma la gravedad de que estos canales han sido usados irresponsablemente también por periodistas y dirigentes políticos, haciendo más difícil al ciudadano el trabajo de estar informado. 

Durante estos 15 años se ha creado una bola de confusión entre la propaganda agresiva pro-gobierno, la propaganda de la oposición promoviéndose y echándose tierra, los medios parcializados y estridentes y, lo que es peor, la necesidad criolla de lo espectacular, la búsqueda de lo dramático sobre lo noticioso.

Es por eso que el trabajo de algunos usuarios en las redes, sobre todo aquellos periodistas que todavía practican el periodismo imparcial e informativo, es esencial para poder crear conciencia en el tejido social de país y sobre todo mejorar el nivel del debate cívico, sin tanta opiniología ni exageraciones, porque sí, es muy importante que se recupere y se permita madurar a la sociedad civil antes que "salir del gobierno" pues una cosa llevará a la otra y estamos en un problema que no se soluciona tracando una calle ni poniendo en acto un golpe militar o civil ni tampoco, perdonen la franqueza, ganando unas elecciones.

Venezuela está corrupta desde adentro, saboteada y dopada con un discurso ideológico que ha distraído la atención de los hechos, de la violación institucional por parte del gobierno, los atropellos del sector público per también los del sector privado (en estos últimos diez años se han hecho guisos que ni adecos o copeyanos se imaginaron posibles), y muchas otras cosas que han producido una sociedad que no analiza y en cambio reacciona pasionalmente sobre cualquier tema.

La solución para esto es difícil pero no imposible y del diálogo que han tenido ayer Naky y Luis con la periodista española Alicia Hernández (@por_puesto), podemos encontrar varios consejos para aportar positivamente nuestro esfuerzo: confirmar y reconfirmar toda información (sobre todo si es una foto) antes de compartirla en las redes, abrirse al diálogo y a la posición del otro, empezar a reconocer que existe un país con una posición política diferente a la nuestra y éste no es blanco y negro. Los extremos se tocan, como decía ayer Luis "al punto de dividir los muertos". 

Ayer pudimos ver una muestra más de los mecanismos violentos de la protesta en el país pero el hecho más escandalozo fue el manejo de la información por parte del gobierno, los medios (de uno y otro lado) y por la sociedad civil. La gran mayoría tomó partido por Willians Muñoz (chavista) y por Victor Montoya (opositor), haciendo uso de las mismas imágenes, se enviaron mensajes completamente opuestos, donde en cada una de las dos versiones, el violento era el otro. Como si de un Leones-Navegantes se tratara, la tribuna pitó a los golpes del contrario y prefirió no ver los de ellos y, aquellos que los vieron, decidieron justificarlos.

Lo que más me preocupa es la capacidad de adaptación del venezolano, cualidad indispensable para sobrevvir en las peores situaciones pero peligrosa porque te enseña a acostumbrarte a las peores situaciones, eliminándote la necesidad de cambiar. En la historia del chavismo y de la cuarta república se ha aprovechado mucho de esto, poniendo cada día una bota sobre una cabeza, y así, una bota al día, hemos llegado a aceptar la ilegalidad como si fuera parte de nuestra idiosincrasia, así como el odio y el irrespeto. Es por eso que no nos escandaliza que el Presidente diga en cadena nacional que el líder de la oposición fue violado por un gorila o que el líder de la oposición le diga imbécil por Twitter al Presidente. 

Entre la capacidad de adaptación también está la poca memoria lo que permite al gobierno prometer casas hoy para ganar las elecciones y no volver a hablar del tema si no se roban el dinero para la infraestructura. 

Ayer casi nadie habló de las armas de fuego que se guardan en Trabajo Social, una cosa que muchos estudiantes, profesores y dirigentes saben desde hace años y no lo denuncian porque entran en el sistema de la impunidad que intenta demoralizar al ciudadano que quiere hacer uso de la Justicia. También es cierto que lo más indignante ayer parece no haber sido la violencia entre los venezolanos sino la violencia a una posición política según la conveniencia de cada quien.

Es una necesidad apremiante recuperar la humanidad en nosotros y en nuestro discurso, combatir esta minoría que son los violentos no con más violencia sino con ejemplos de educación civil. Es difícil, es muy difícil tomar la distancia necesaria pero quiero que escuchemos los consejos de Alicia: "¿A quién está ayudando mi acción? ¿Al gobierno o a mí?" Y con respecto a los selfies, a ponerse fotos semidesnudos en Twitter o decir que "estamos del lado correcto de la historia" recomiendo preguntarse: "¿Para qué estoy haciendo esto? ¿Por mí o por el país? ¿Cuál es el resultado final de mi acción y cómo se mejora al país?" Elevemos el discurso de donde el gobierno lo ha bajado. Elevemos el lenguaje y elevemos el análisis. Vayamos más allá de "para que el mundo lo sepa" o "para luchar por mi patria". Dejemos de lado lo melodramático por un momento y mirémonos en el espejo no por vanidad sino para escarbarnos.


Giulio Vita

POPULARES